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Un plan para el futuro de Puerto Rico » Yale Climate Connections


En 2019, el Senado de Puerto Rico creó la Ley 33-2019, la cual establece la creación del Comité de Expertos y Asesores sobre Cambio Climático de Puerto Rico con el propósito de elaborar el Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático.

Este comité está compuesto por seis científicos y tres miembros del gabinete del gobernador de Puerto Rico. Tras más de dos años de arduo trabajo y superar numerosos obstáculos, el comité ha presentado a la legislatura el plan que incluye 156 cursos de acción y 808 estrategias. Ha sido sometido a vistas públicas para fomentar una mayor participación ciudadana, incluyendo a organizaciones sin fines de lucro, agencias gubernamentales, empresas privadas y el público en general. Es urgente que tanto la legislatura como el gobernador analicen profundamente las recomendaciones incluidas en el plan.

La Ley 33-2019 específica 11 áreas principales a trabajar (energía, salud, agricultura y ganadería, recursos hídricos, educación, transporte y movilidad, turismo, forestación, residuos, sistemas marítimos y zona costera). Además, el comité incluyó la justicia climática y la ecología terrestre, como un tema adicional, abriendo así la discusión a todos los sectores en las vistas públicas realizadas tanto de forma presencial como virtual.

Es bueno recordar que, tras el impacto del Huracán María en 2017, la isla aún no se ha recuperado de los daños sufridos por este fenómeno atmosférico. El plan traza una hoja de ruta para mitigar estos impactos en el menor tiempo posible. Un ejemplo de ello es el manejo de los recursos hídricos (agua), uno de los recursos más problemáticos en la isla. La escasez no es el principal problema, sino el mal manejo del recurso. El plan recomienda diversificar las fuentes de agua para reducir la dependencia de fuentes tradicionales como los embalses y los acuíferos. En primer lugar, es necesario conservar el agua existente mediante la limpieza de los embalses y la reducción de la pérdida de agua por parte de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, que actualmente supera el 55% después de su tratamiento.

El cambio climático está exacerbando los fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, huracanes, incendios forestales, sequías, etc.), lo que constituye una amenaza para la infraestructura crítica del país, como las plantas generadoras de energía, las plantas de tratamiento de agua, las escuelas, los refugios, incluso el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en San Juan ha sido afectado, para el cual el comité ha hecho recomendaciones específicas para prolongar su vida útil. Por ejemplo, el día 3 de mayo, llovió 1.63 pulgadas (41 mm), lo que ha obligado a las autoridades a desviar los vuelos que llegaban a Puerto Rico hacia las Islas Vírgenes o Punta Cana, República Dominicana.

En lo que va del 2024, ha llovido en 99 de los 128 días (77%) en la estación meteorológica del aeropuerto Luís Muñoz Marín, a pesar de que esta estación no es (históricamente) de lo normal tenerla en la que tiene una mayor frecuencia de precipitación en la isla. Esto resalta la necesidad de revisar los protocolos de gestión del recurso agua, tal como sugiere el plan, así como el manejo del aeropuerto de San Juan y una gran cantidad de infraestructura crítica del país, amenazada por el aumento del nivel del mar.

Además, el comité propuso cursos de acción y estrategias para abordar los impactos generados por las olas de calor en la isla. Esto indica la necesidad de adoptar las acciones recomendadas en el plan, ya que, de lo contrario, muchos sectores sufrirán drásticamente los efectos del cambio climático. La implementación de estas recomendaciones activaría la economía de la isla, ya que más del 70% de las asignaciones federales recibidas por Puerto Rico están relacionadas con eventos del clima extremo.

En relación con las costas, se han formulado una serie de recomendaciones teniendo en cuenta en primer lugar la seguridad ciudadana y promoviendo el desarrollo económico en las zonas costeras. Las soluciones propuestas en el plan son sostenibles y buscan manejar los impactos de manera eco amigable, sin comprometer el desarrollo económico del turismo ni tampoco la creación de una infraestructura responsable con el medio ambiente.

El estado (las tres ramas de gobierno) tiene muchas tareas pendientes como son: garantizar el acceso a los alimentos de sus ciudadanos, agua, energía, salud, transporte, inundaciones, educación de calidad, tomar medidas para proteger los ecosistemas marítimos y terrestres, en fin, todos los recursos naturales. Estas son las tareas a las cuales da respuesta el plan.

El plan tiene dos tomos, en el primer tomo hace un diagnóstico del impacto del cambio climático en cada uno de los renglones analizados, tomando como base la mejor ciencia y los datos más actualizados. Se efectúa análisis de las fortalezas, oportunidades y debilidades y amenazas; luego de este análisis, en el segundo tomo se presentan los cursos de acción. El plan contiene métricas, indican las agencias responsables de implementar cada curso de acción, así como el tiempo (corto, mediano y largo plazo) y se sugieren las fuentes para obtener los recursos para cada acción. Es importante que los líderes lean en detalle el plan antes de emitir sus opiniones.

El comité reconoce la necesidad de la participación de todos los sectores de la sociedad, lo que implica trabajar en colaboración con el gobierno, el sector privado, las comunidades locales y los expertos en la materia. Se deben establecer políticas claras y sistemas de gobernanza que fomenten esta participación.

El comité insta a revisar el plan, el cual representa la hoja de ruta para ayudar a Puerto Rico a minimizar los impactos del cambio climático y de los eventos climáticos extremos, manteniendo una economía sostenible y responsable con las futuras generaciones.





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